Hay heridas que queman,
gritos que destruyen sueños,
silencios que matan
y estos últimos, sobre todo,
como arden en el alma.
Por no quedarme callado estoy como estoy,
por decir lo que pienso me volví locutor,
por sentir como siento fui herido
y tú por leer esto no mejoras mi corazón.
El alma a veces grita
y llora y si fuera física sangre derramaría,
el cuerpo a veces sonríe
y salta, pero si fuera más alma, no podría.
Duele que llore el alma,
duele que me falte aire,
duele y si que duele este misterio
de saber que sin hacer nada estoy como estoy.
No me molestan más las personas,
me cubro de ti con mis sueños,
me alejo de ti con el tiempo.
No basta una sonrisa,
no basta ignorarlo,
no bastan cien mentiras
para hacer realidad un "no pasó"
Puede que dude de mis talentos,
puede que me quiebre el viento,
puede que pase el tiempo y me vuelva uno más,
puede que pueda pasar.
No prometo sin sentidos,
no hablo por hablar,
hace tiempo ya que pienso mucho antes de decirlo,
hace mucho que no me dejo llevar.
Soy humano, y las lagrimas acido,
soy animal y el corazón exige más,
soy lo que soy y no hay cosa que puedas decir,
soy de palabras
y los silencios me matan.