martes, 23 de julio de 2013

Una flor que un día te daré



Fue de camino a casa
que te recordé,
iba entre mis manos
una flor que un día te daré.

Esto empieza a sonar al mismo cuento de hadas,
la misma historieta de dibujos tiernos,
otra vez pinta color de rosas
la historia que tal vez nunca tendremos.

El aire sigue encerrándose en mi boca,
buscando salir en tus labios,
pero no están, faltas tu,
¿cuanto tiempo más será así?

Y te extraño y me extrañas lo se,
y me faltas y me dueles también,
no se si en un tiempo se pueda pasar,
de golpe, en la misma nota de menor a mayor.

No es cuestión de saberes,
menos de golpes, violencia o dolores,
solo intento decirte que a mi vida le sobran espinas,
que faltan tus pétalos, que abran,
y seas tan hermosa como esa flor que pronto te daré.

lunes, 22 de julio de 2013

Amarte menos

Me llego la receta,
en un libro y en una canción,
eran medidas de dolor,
decían más o menos.

Amarte menos, ser parte del viento,
pensarte menos y ser parte de la vida,
llevar acabo las medidas previas
y darme cuenta de que no importa,
mi felicidad esta a tu lado.

Fue un domingo de olor a lunes
cuando por amor dije ya no,
pero no me faltan las palabras para que sepas
la falta que le haces a mi herido corazón.

No pude aguantar, me faltaron fuerzas,
ahora se que tardaras en leerme
pues a más lejos mejor.

No quiero sonar a desordenado
pero me haces falta para todo lo que soy.

sábado, 13 de julio de 2013

Daria

¿Qué daría por ti?
la vida, porque estabas ahí,
porque apareciste cuando no había nadie,
porque me recordaste lo que era sonreír.

Daria tres cuartas parte de mi vida
por quitarte la mitad de tus vicios
y la otra cuarta parte la empeñaría
en arrancarte la otra mitad.

No es que escriba muy seguido a mi hermano,
no es que la desesperanza me llegue de frente,
solo quiero recordar que al que amas se le ayuda
y el que te ama siempre te recibe.

A EVH

sábado, 6 de julio de 2013

12 Rosas

Doce rosas,
fueron diez más dos,
no sobraban sentimientos en ellas,
solo lo justo, ni más ni menos.

Dos para tus ojos,
una para cada uno,
más una para tu sonrisa,
tres entre tu ángel, tu vida y tu encanto.

Además añadí la correspondiente a tus sueños,
la de mi amor por ti
y la que le hace tributo a nuestra vida juntos.

Estaba también en ellas el corazón de los recuerdos,
la que te pedía que nunca me faltes.

Y la más grande,
la que le daba gracias a Dios por coincidir en esta vida,
por habernos encontrado, amado, querido, abrazado,
esta esa rosa enorme que sustituía cientos de frases
las metía todas en grandes pétalos.

Fueron doce rosas que felicitaban a tu esfuerzo,
agradecían tu invitación querida Amelia,
hubo dos que acabaron en el suelo,
espero que no hagan falta nunca más.