Fue temprano, con el calor
es tan noche que el sol ya salió,
el aire huele a podrido
mi corazón sueña con su voz.
No puedes defenderte del juez,
no puedes declararlo culpable,
no a él.
Párate temprano,
echa la rutina al aire,
empieza con sonrisa,
en una hora ya todo es desastre.
Esforzarte, arrancarte la tristeza,
volar con ánimos todo el cielo,
no importa el aire,
solo que al final tendrás tu recompensa.
No más encierro,
quiero mi libertad,
que mi lucha valga más,
que nuestros alientos se fundan.
Que al final sea tan libre,
que después te pueda besar,
en el zócalo, los portales,
en cualquier lugar.
En tus labios el cielo se funde con el agua,
el día y la noche juntan sus mejores momentos,
cada uno de tus besos es un nuevo milagro,
una manera de volver a empezar.
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